Ordenando mi habitación
Ya no cabe ni un papel. Así que he decidido ponerme manos a la obra. Hay que tirar cosas. He vaciado mi armario y he ido metiendo dentro sólo ropa que me pongo, recién limpia y planchada. Voy avanzando cajón a cajón con el mismo propósito. Y hoy me toca hincarle el diente a los papeles.
Tengo hasta exámenes de cuando estaba en cuarto de EGB, piezas rotas de juegos olvidados, frascos de colonia que huelen raro... Y no me decido a tirarlo todo. Pero tendré que hacerlo para empezar de nuevo, una existencia en la que quepan otras cosas. Bolsas y bolsas de fotos misteriosas, de momentos que ni siquiera recuerdo. Apuntes, cuentos a medio terminar, diarios, agendas, listines de teléfono, muñecas... No se puede levantar el vuelo con tanto lastre en las alas. Pero precisamente el miedo a dar bandazos es lo que me mantiene atada a esas pequeñas cosas a las que nunca pensé que tendría que renunciar.
Para emprender un viaje, adaptarme a otra cultura, cocinar otras recetas y llevar ropas de colores diferentes tengo que olvidar gran parte de este peso muerto de papeles y de cartas. Mi corazón tiene que ser el único baúl que pese más que el aire.


tumbaita dijo
Cuando termines te invito a Almería a mi piso que lo tengo cerrao. Pá que sigas ordenando camisas, y vaqueros desgastaos. Tengo mucho lio en los armarios. la ropa de invierno y de verano mezclá, prendas que no uso nada, y debería tirarlas. Pero nunca me pongo, ya te digo que el piso lo tengo cerráo y voy por alli solo de vez en cuando. Vivo en la casa de mi amor y solo voy a buscar algo al quinto, cuando lo necesito. Tengo mucho jaleo de trapos. Y como tu ya te has puesto, que hasta te has arremangao, puedes seguir con la tarea en Almería, que yo te lo agradecería.
23 Octubre 2008 | 01:28 PM